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Porcicultura mexicana triplicará su ritmo de crecimiento en 2026 y apuesta por sustituir importaciones

De enero a septiembre la producción nacional alcanzó 1.3 millones de toneladas, un crecimiento de 10.4 % respecto al mismo periodo del año anterior, lo que permite ajustar el abastecimiento complementario y avanzar hacia las metas del Plan México

La porcicultura mexicana está preparada para continuar cumpliendo con los objetivos del Plan México y del Plan México para la Porcicultura, con la meta de abastecer hasta el 70 % del mercado interno para 2030. Los productores estamos respondiendo con producción, inversión y empleo, incluso en un año complejo para la rentabilidad de las granjas en el que el precio del cerdo en pie cayó hasta un 30 %. Por lo tanto, este esfuerzo debe acompañarse de políticas públicas que fortalezcan la capacidad productiva del país y den certidumbre a quienes invierten en México.

Con este propósito, la Organización de Porcicultores Mexicanos (OPORMEX) propone a las secretarías de Economía y de Agricultura y Desarrollo Rural construir un plan de sustitución gradual de importaciones de carne de cerdo.

Los resultados del sector respaldan esta ruta. Durante enero a septiembre de 2026, la producción nacional alcanzó 1.3 millones de toneladas, un crecimiento de 10.4 % respecto al mismo periodo del año anterior. Mientras que el sacrificio registró 13.6 millones de cabezas, es decir, un incremento de 10.4 %. Estos avances son contundentes y reflejan la capacidad de respuesta de los productores y su compromiso con la soberanía alimentaria.

En 2025, la producción porcina creció 6 % y para 2026, la previsión es que se logre casi el 10 % de aumento, logrando un margen histórico al triplicar el volumen promedio de los diez últimos años. Mantener esta trayectoria permitirá avanzar hacia el objetivo de incrementar la producción en un 30 % establecido en el Plan México para la Porcicultura. El gremio tiene la experiencia, la organización y la disposición para contribuir a esa meta, pero lograrlo requiere condiciones comerciales equitativas que permitan sostener el esfuerzo.

El plan de sustitución de importaciones propuesto por OPORMEX busca vincular esa capacidad productiva con la demanda del mercado. Contempla metas anuales verificables, desarrollo de proveedores nacionales, compromisos de compra de la industria e inversiones para responder a los requerimientos de volumen, calidad, cortes y presentaciones.

Desde que se habilitó el cupo en abril pasado y hasta el cierre del mes de agosto, las importaciones efectivas al amparo del PACIC alcanzaron 29 mil 754 toneladas, equivalentes al 58 % del volumen autorizado, carne que en su totalidad proviene de Brasil, país con el que no tenemos tratado de libre comercio.

La política comercial debe guardar congruencia con la política de fomento productivo. Si México busca aumentar su producción y reducir su dependencia alimentaria, las decisiones de abastecimiento deben reconocer la oferta que sus productores ya están generando y la que pueden desarrollar con certidumbre.

Durante 2026, el precio promedio de importación desde Brasil de cortes como chuleta y lomo fue de 39.68 pesos por kilogramo, que ya incluyen los costos manufactura, mientras que el precio promedio al consumidor fue de 110 pesos por kilogramo, es decir, un 185 % más caro.

Estos resultados obligan a revisar cómo se distribuyen los beneficios del acceso preferencial a lo largo de la cadena. Una medida orientada a contener la inflación debe acreditar ahorros para las familias y considerar sus efectos sobre la continuidad de la producción nacional.

El sector porcícola mexicano está cumpliendo con producción, inversión y resultados. Corresponde al Gobierno Federal acompañar ese esfuerzo de manera decidida y congruente con el Plan México. El compromiso de fortalecer la producción nacional debe reflejarse en las decisiones comerciales, ya que ampliar las facilidades a la oferta extranjera mientras se exige a los productores mexicanos aumentar su capacidad compromete la coherencia de esa política.

Por lo tanto, exigimos que el respaldo al sector se concrete en un plan de sustitución gradual de importaciones, con metas y plazos verificables. Los productores estamos haciendo nuestra parte y esperamos la misma determinación de las autoridades.

Los porcicultores mexicanos estamos preparados para asumir ese compromiso y OPORMEX expresa su disposición a trabajar con el Gobierno de México y con los distintos eslabones de la cadena para convertir el crecimiento productivo en una mayor participación nacional en el consumo.

Fotografía: https://pixabay.com/



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