Durante la conferencia de prensa de presentación de EIMA 2026 se dieron a conocer datos sobre las tendencias del mercado en el tercer trimestre. Tras el crecimiento registrado en los primeros meses del año, las ventas de maquinaria agrícola disminuyeron entre julio y septiembre. Factores económicos y geopolíticos, así como la crisis climática del verano pasado, influyeron en esta situación. Las dificultades económicas se vieron mitigadas por el programa de incentivos del gobierno
Las cifras de ventas de maquinaria agrícola correspondientes al periodo de enero a septiembre, recopiladas por FederUnacoma a partir de los datos del Ministerio de Transportes, muestran una tendencia irregular a lo largo del año. De hecho, 2026 comenzó con buen pie, confirmando la tendencia alcista observada en 2025, impulsada por los incentivos gubernamentales; sin embargo, en los meses siguientes se produjo un retroceso. La inestabilidad geopolítica y el aumento de la inflación, sumados a la crisis climática surgida a finales de la primavera y durante el verano, han afectado negativamente a las empresas agrícolas y han disminuido su disposición a invertir en maquinaria nueva.
Este fue el análisis presentado por Mariateresa Maschio, presidenta de FederUnacoma (la federación de Confindustria que agrupa a los fabricantes de maquinaria agrícola), en la rueda de prensa de presentación de la 47.ª edición de EIMA International. Durante el evento, que tuvo lugar en Roma en el MASAF, en presencia del Ministro Francesco Lollobrigida, el presidente de CREA Andrea Rocchi y la directora general de la Federación Simona Rapastella, el presidente Maschio proporcionó una actualización sobre el desempeño del mercado interno en el tercer trimestre del año.
En el periodo entre julio y septiembre –se enfatizó– todos los tipos principales de maquinaria mostraron un descenso. Comparado con el mismo periodo en 2025, las ventas de tractores cayeron un 13,8 por ciento, las de cosechadoras un 37,5 por ciento y las de transportadores un 18,2 por ciento; las de manipuladores telescópicos un 16,2 por ciento; y las de remolques un 5,6 por ciento. Este deterioro en el mercado se refleja por lo tanto en las cifras generales para el período de nueve meses. Entre enero y septiembre, las ventas de tractores totalizaron 12.290 unidades, lo que representa una caída del 3,3 por ciento; las ventas de transportadores cayeron un 11,4 por ciento a 542 unidades; Los remolques aumentaron un 6,1 %, con 5.685 unidades matriculadas. A pesar de los fuertes descensos del verano, las cosechadoras se mantuvieron en terreno positivo (+12,4 %, con 235 nuevas matriculaciones), al igual que las manipuladoras telescópicas, que registraron un aumento del 9,3 %, con 916 unidades, si bien con tasas de crecimiento reducidas a la mitad en comparación con principios de año. Sin embargo, el impacto del clima económico desfavorable se ha visto mitigado por el sistema de incentivos públicos, que, como se destacó en la rueda de prensa, ofrece una amplia gama de programas (véase, por ejemplo, el Fondo de Innovación de ISMEA o el programa de seguridad de INAIL) para sustituir la maquinaria antigua por tecnología de nueva generación.
“La intervención pública desempeña un papel estratégico”, explicó Mariateresa Maschio, “tanto porque apoya a las empresas agrícolas en un momento en que las condiciones no son favorables para la inversión en maquinaria avanzada, como porque fomenta la innovación y la modernización gradual del parque de maquinaria para alcanzar estándares más altos”. Desde esta perspectiva, la feria EIMA es el lugar ideal no solo para explorar nuevas oportunidades de negocio, sino también para desarrollar políticas de apoyo específicas para el sector, incentivos de mercado y estrategias para acceder a los mercados comerciales más prometedores.
Fotografía: https://pixabay.com/


































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