Productos como jamón, pechuga de pavo, roast beef, salchicha o mortadela pueden integrarse en sándwiches, tortas, wraps o porciones pequeñas acompañadas de otros grupos de alimentos
El regreso a clases también trae de vuelta una pregunta que se repite todas las mañanas en muchas casas: ¿qué ponemos hoy en el lunch?
Entre levantarse temprano, preparar mochilas y salir a tiempo, hacer algo diferente todos los días puede convertirse en un reto. Por eso, contar con alimentos fáciles de porcionar, transportar y combinar puede ayudar a resolver las mañanas sin complicar la rutina.
Las carnes frías y los embutidos son una alternativa práctica para el lunch ya que existen distintas variedades y presentaciones que permiten cambiar la proteína sin tener que transformar por completo lo que se manda a la escuela; además, por sus características, mantienen un buen estado de conservación en las loncheras lo que permite que puedan consumirse en cualquier momento del día.
Productos como jamón, pechuga de pavo, roast beef, salchicha o mortadela pueden integrarse en sándwiches, tortas, wraps o porciones pequeñas acompañadas de otros grupos de alimentos.
Además de su practicidad, estos productos aportan proteína de origen animal dentro de una alimentación variada y nutrientes como hierro, zinc, vitamina B12 y selenio, aunque la cantidad específica depende del tipo de alimento y de su formulación. Alternar distintas fuentes de proteína a lo largo de la semana da variedad al lunch y complementa otros alimentos que forman parte de la dieta cotidiana.
En México, el Plato del Bien Comer contempla a los alimentos de origen animal como uno de los grupos que forman parte de la alimentación diaria, junto con frutas, verduras, cereales, tubérculos y leguminosas. La recomendación es mantener una alimentación variada, cuidar las porciones y combinar distintos grupos de alimentos.
Durante la infancia, el cuerpo continúa creciendo y necesita energía, así como distintos nutrientes para las actividades de todos los días, siendo la proteína uno de ellos. La Secretaría de Educación Pública explica que las leguminosas y los alimentos de origen animal aportan proteínas que participan en el crecimiento y ayudan al mantenimiento de músculos y huesos.
Dentro de la categoría de carnes frías y embutidos existen alternativas con sabores, texturas y perfiles nutricionales distintos que pueden ayudar a cambiar el lunch durante la semana:
- Jamón. Es fácil de porcionar y combinar con pan, tortilla, queso, verduras o fruta. Más allá de su sabor, el jamón se clasifica según su origen proteico y su calidad nutricional.
Por su origen proteico:
- Jamón de Pierna: hecho exclusivamente con la carne de las piernas traseras del cerdo.
- Jamón de Pavo: hecho exclusivamente con la carne del muslo del pavo.
- Jamón de Cerdo y Pavo: combina una base de por lo menos 55 % de carne de cerdo y el resto con carne de pavo.
- Jamón de Pavo y Cerdo: hecho con por lo menos el 55 % de carne de pavo y el resto con carne de cerdo.
Por su calidad nutricional, tomando como referencia el porcentaje de proteína libre de grasa utilizada:
- Extrafino: 18 %
- Fino: 16 %
- Preferente: 14 %
- Comercial: 12 %
- Económico: 10 %
Pechuga de pavo. Aporta proteína de buena calidad, cuya cantidad puede variar dependiendo de la formulación y presentación del producto. Es práctica y rápida al no necesitar cocción, se puede agregar a un sándwich, en rollito o como acompañamiento sin añadir pasos complicados a la preparación, aparte de su bajo contenido en grasa. Para conocer el aporte específico de proteína, es importante consultar la declaración nutrimental indicada en el etiquetado.
Roast beef. Al ser elaborado con carne de res, aporta una cantidad importante de proteína y nutrientes esenciales como hierro, zinc y vitamina B12 que ayuda al desarrollo y funcionamiento cerebral. Puede utilizarse en porciones pequeñas y combinarse con otros grupos de alimentos.
Salchicha. Es fácil de porcionar e integrar al lunch. En el mercado existen diversos tipos de salchichas elaboradas con proteínas provenientes de carne de cerdo, pavo, pollo, res y ternera.
Mortadela. Elaborada principalmente con carne de cerdo o pollo, ofrece una alternativa económica y práctica al combinarse fácilmente con otros grupos de alimentos, siendo de sabor agradable para los niños.
La variedad no depende de preparar algo nuevo cada mañana. Muchas veces basta con alternar el tipo de carne fría o embutido y cambiar los acompañamientos para que el lunch sea diferente a lo largo de la semana. Por ejemplo, un lunch puede incluir una fuente de proteína, una fruta o verdura, algún cereal y agua simple, eligiendo las presentaciones que mejor funcionen para cada familia, sin complicar las mañanas.
El regreso a clases no tiene que significar inventar una preparación distinta todos los días. Contar con diferentes opciones puede ayudar a resolver el lunch de forma práctica y a sumar proteína de origen animal a una alimentación variada.
Texto y Fotografía: Cortesía del Consejo Mexicano de la Carne



































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