A nivel internacional, Siemens ha tenido la oportunidad de participar en distintos proyectos en donde el desarrollo tecnológico va de la mano con la seguridad alimentaria
Marco Cosío*
Al igual que en el mundo entero, la industria de alimentos y bebidas en México ha llegado a un punto de inflexión. El incremento de los costos operativos, las crecientes exigencias regulatorias y las necesidades sostenibles, han orillado a los productores a replantearse la necesidad de incrementar la eficiencia con la que se generan alimentos, considerando que esta industria es responsable de casi 30 % del consumo energético mundial.
De acuerdo con el informe Transformación Digital, Retornos Sostenibles, el 63 % de los profesionales de la alimentación y las bebidas encuestados coinciden en el enorme potencial en las tecnologías digitales para reducir el consumo de recursos. De hecho, de todas las tecnologías emergentes, incluyendo la realidad virtual y los dispositivos inteligentes de borde, se espera que la inteligencia artificial (IA) tenga el mayor impacto positivo en la descarbonización durante los próximos tres años, seguida de los gemelos digitales y las simulaciones avanzadas, que ocupan el segundo lugar, y la teledetección, así como la automatización en el tercer puesto como tecnologías clave.
En nuestro país, el campo ha sido uno de los motores principales de la economía, ya que de su aprovechamiento se sustentan millones de personas. A pesar de ello, uno de los mayores rezagos que ha tenido este sector se debe precisamente al retraso en la adopción de tecnologías modernas y la migración a procesos digitales.
Hablar del campo, hoy en día, no es solo hablar de agricultura y ganadería, implica hablar de inteligencia artificial, sensores robóticos y seguridad alimentaria, en un mundo donde el cambio climático cada vez va dejando atrás la errónea idea de que todo es para siempre.
Autoridades como el director de Contenidos Multiplataforma en The Food Tech, Pablo Silva, aseguran que la transformación digital avanza a nivel nacional y que la industria alimentaria debe actualizar sus marcos jurídicos, pero para ello es necesario que los métodos educativos, los centros universitarios y las materias de enseñanza se adapten para garantizar competitividad en las próximas dos décadas.1
Silva destaca la necesidad de preparar a las futuras generaciones para responder a los nuevos paradigmas productivos. De hecho, durante un encuentro gremial en octubre, los especialistas coincidieron en que la inteligencia artificial, blockchain, robótica y análisis de datos ya se integran en la industria alimentaria.
De acuerdo con estimaciones del gremio, entre 45 % y 48 % de las empresas alimentarias invierten en transformación digital. Esta tendencia podría mantenerse o aumentar en los próximos años, según proyecciones de expertos. Desde luego, una clave para aprovechar este escenario es reforzar la educación en matemáticas, ciencia, tecnología e innovación, si lo que se quiere es explotar el potencial prometedor en los próximos años.
A nivel internacional, Siemens ha tenido la oportunidad de participar en distintos proyectos en donde el desarrollo tecnológico va de la mano con la seguridad alimentaria y la responsabilidad de emisiones para combatir y hacer frente al cambio climático.
Un ejemplo para destacar lo tenemos con Emirates Bustanica, una de las granjas verticales más grandes del mundo en Dubái, y que resulta ser uno de los mejores ejemplos de cómo las tecnologías digitales están revolucionando la producción sostenible de alimentos. Esto es gracias a la implementación de soluciones integradas de automatización e infraestructura inteligente.
En esta instalación se optimizan las condiciones de cultivo a la vez que reduce drásticamente el consumo de recursos, debido a la adopción de sistemas de automatización y control SIMATIC que les ha permitido gestionar con precisión parámetros críticos como la iluminación y los niveles de CO2, mientras que un sofisticado sistema de gestión de edificios garantiza una climatización óptima en todas las instalaciones.
Gracias a los sistemas inteligentes de gestión del agua y la automatización, este proyecto ahorra 250 millones de litros del líquido al año en comparación con los métodos agrícolas tradicionales. Por otra parte, la monitorización en tiempo real y la toma de decisiones basada en datos permiten producir más de un millón de kilogramos de alimentos sin pesticidas, en el mismo periodo de tiempo.
Esta infraestructura inteligente no solo respalda las operaciones actuales, sino que también permite la expansión y la implementación futuras de tecnologías avanzadas como el aprendizaje automático y la IA, convirtiéndose en un modelo de agricultura sostenible a nivel mundial.
En México, casas de estudio como la Universidad Autónoma de Guadalajara incursionan ya sobre estos temas para impulsar a la industria alimentaria y de bebidas, a través de programas académicos agropecuarios en los que se estudia la agricultura de presión y sensores; big data e inteligencia artificial; riego inteligente y automatizado, modernización y automatización de la ganadería, solo por mencionar los más recurridos2.
Como se puede ver, las condiciones están dadas y es seguro que muchos de los productores del sector darán el siguiente paso para acelerar la digitalización de sus procesos productivos. Lo interesante será ver cómo se desarrollan las cosas en los próximos años esperando que nuestra región se posicione entre las de mejor desempeño en materia alimentaria.
*Vicepresidente de Siemens Smart Infrastructure para México, Centroamérica y el Caribe.
Fotografía: Cortesía de Siemens
1TecnoEmpresa, Transformación digital impulsa cambios en la industria alimentaria mexicana, https://tecnoempresa.mx/transformacion-digital-impulsa-cambios-en-la-industria-alimentaria-mexicana/
2UAG. Tecnología en el campo, fundamental para garantizar la seguridad alimentaria. https://www.uag.mx/es/mediahub/tecnologia-en-el-campo-fundamental-para-garantizar-la-seguridad-alimentaria/2025-07

























Leave a Reply