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Un avance natural en la protección de cereales y cultivos extensivos


Syngenta y Amoeba SA desarrollarán y comercializarán soluciones de biocontrol para la UE y el Reino Unido

Amebas, estos microorganismos unicelulares son ahora la base de una de las últimas innovaciones biológicas de la agricultura: un biofungicida capaz de proteger el trigo y otros cultivos de cereales contra enfermedades fúngicas devastadoras que cuestan miles de millones de dólares a la agricultura mundial en pérdidas anuales de cosechas y calidad.

Este nuevo desarrollo, elaborado a partir del lisado de la ameba Willaertia magna C2c Maky, posee un gran potencial para impulsar la protección biológica de los cultivos. En ensayos clínicos, el candidato demostró su eficacia para combatir los hongos responsables de estas enfermedades y contribuyó a activar las defensas de las plantas. Como producto biológico de última generación, se basa en una sustancia activa biológica y está diseñado para integrarse en la gestión integrada de cultivos moderna.

Syngenta Crop Protection, líder mundial en productos biológicos y otras tecnologías innovadoras de protección de cultivos, y la empresa francesa de tecnologías verdes Amoéba SA, han firmado un Memorando de Entendimiento para desarrollar y comercializar soluciones innovadoras de biocontrol para los mercados de la UE y el Reino Unido, centrándose en cereales y cultivos extensivos. Las partes planean negociar un acuerdo de distribución definitivo con fecha prevista para la primavera de 2026. Esta colaboración estratégica tiene como objetivo ofrecer a los agricultores soluciones biológicas avanzadas que mejoren la sostenibilidad de sus prácticas agrícolas, aborden el reto de aumentar la resistencia a las plagas de los productos existentes y ofrezcan un alivio a los agricultores que se enfrentan a una disponibilidad cada vez menor de tecnologías de protección de cultivos.

El enfoque inicial de la colaboración se centrará en la lucha contra las principales enfermedades del trigo, a saber, la mancha negra causada por Septoria tritici (STB) y la roya amarilla. Estas dos enfermedades se encuentran entre las más perjudiciales para la economía del trigo en Europa y el Reino Unido, afectando a un estimado de 9 a 12 millones de hectáreas de trigo al año. Solo en Alemania, la STB causa pérdidas de rendimiento de entre el 5 % y el 50 % y costes de 1500 millones de euros anuales, mientras que la roya amarilla puede reducir el rendimiento entre un 10 % y un 70 % e incluso provocar la pérdida total de la cosecha en variedades susceptibles, según fuentes reconocidas del sector y del ámbito académico.

Matthew Pickard, director de Cuidado de Semillas y Productos Biológicos de Syngenta para Europa, afirmó: “En Syngenta, nos comprometemos a ofrecer soluciones biológicas avanzadas y eficaces, a la vanguardia de la ciencia. Nos enorgullece colaborar con Amoéba para ofrecer soluciones inspiradas en la naturaleza que empoderen a los agricultores en estos importantes mercados”.

“Estamos muy satisfechos con la colaboración con Syngenta, líder mundial en innovación agrícola”, afirman Benoit Villers, presidente del Consejo de Administración de Amoéba, y Jean-François Doucet, director general de Amoéba. “Este acuerdo, que debería dar lugar a colaboraciones de distribución y desarrollo entre nuestras dos empresas, supone un gran avance para Amoéba. Nos brinda la oportunidad de combinar nuestra experiencia científica con el reconocido liderazgo de Syngenta en la protección de cereales y la comercialización de soluciones de biocontrol. Por último, ilustra a la perfección cómo la colaboración entre innovadores del sector puede marcar la diferencia para los agricultores, a la vez que allana el camino para aplicaciones más amplias en cultivos extensivos”.

Fundada en 2010, Amoéba ha desarrollado una aplicación patentada de biocontrol basada en lisado de la ameba Willaertia magna, que recibió la prestigiosa Medalla de Oro Bernard Blum en octubre de 2025 como la solución de biocontrol más prometedora a nivel mundial. En junio de 2025, la sustancia activa recibió la aprobación de la UE tras la evaluación científica de la EFSA y una decisión de la Comisión Europea. Las autorizaciones específicas del producto están en trámite.

Fotografía: Cortesía Syngenta



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